Desde el punto de vista legal y psicólogico, se desaconseja la regresión en un proceso jurídico
«Se puede usar. Tú propones a un juez los medios de los que puedas valerte, otra cosa es que normalmente la hipnosis no la van aceptar», avisa Nuria López, abogada de Legálitas. «Hasta donde yo llego es un procedimiento que no está verificado al 100%. Una testifical es una persona que ha visto cómo han ocurrido los hechos. En una hipnosis te tienen que retrotraer hasta el pasado de una persona y, ¿hasta qué punto le puedes dar credibilidad a lo que sale de ahí? Por eso, los jueces son muy reacios a admitir esa medida como prueba», aclara la letrada. «Teniendo en cuenta que los jueces en España son bastante garantistas, y a mí me parece bastante bien, suelen admitir casi todo para luego decidir si les parece oportuno o no considerarlo oportuno y qué valor tiene esa prueba», completa Antonio Capafons, catedrático de la Facultad Psicología de la Universitat de Valencia.
El principal obstáculo detrás de la confianza en el procedimiento se encuentra en los mitos alimentados por obras de ficción. «En el caso de la hipnosis, suele considerarse como prueba no adecuada por varias razones. La primera, porque una persona cuando está hipnotizada puede mentir perfectamente. Hay una creencia generalizada de que cuando una persona está hipnotizada suele perder el control, está en manos del hipnotizador y, si él le pregunta, se ve abocado a decir necesariamente la verdad. Eso es la hipnosis como la máquina de la verdad y eso es falso, puede mentir perfectamente. Si utiliza hipnosis por relajación, como la persona está muy relajada, puede mentir muy tranquilamente y pasar perfectamente un polígrafo sin complicaciones», alerta Capafons, también presidente de la Asociación para el Avance de la Hipnosis Experimental y Aplicada.
El mito popular -«incluso de algunos investigadores», apunta Capafons- es que cuando una persona está hipnotizada se puede acceder a su inconsciente donde está todo registrado y los recuerdos están en perfectas condiciones. «Se sabe desde hace mucho tiempo que es una idea totalmente equivocada. La creencia de que la hipnosis es una puerta al inconsciente y está todo registrado y cuando la persona se disocia con la hipnosis va a aportar información fidedigna no es verdad», añade Capafons, miembro del grupo de trabajo de hipnosis psicológica del Colegio Oficial de Psicología de la Comunidad Valenciana. «Un WhatsApp, un mensaje... lo puedes cotejar mediante elementos tales como de quién es ese número de teléfono, si se ha mandado o no se ha mandado... Una hipnosis, primero, tiene que ser hecha por un profesional muy especializado en la materia; segundo, ¿hasta qué punto es una ciencia, por decirlo de alguna manera, con un 100% de credibilidad? Yo tengo mis serias dudas», insiste la abogada Nuria López.
Según Capafons, el último obstáculo es el hecho de que «se pueden y se suelen provocar falsos recuerdos». Por eso, dice, el profesional debe ser una persona especializada en hipnosis, en memoria y en psicología forense».
«Hay formas sutiles de que los sujetos empiecen a moldear o generar un recuerdo totalmente falso a partir de preguntas tendenciosas. Todo esto se investigó primero fuera de la hipnosis, en el campo de la memoria. Los jueces que tienen sentido común, igual que los fiscales no lo suelen valorar como prueba. Hay estados en EE UU que cuando una persona ha sido hipnotizada en el proceso del juicio, su testimonio lo deshechan directamente. A mí me parece una exageración, pero se considera que se puede haber dado una pregunta tendenciosa, que la persona puede estar en una creencia errónea y se puede generar un falso recuerdo. Cuando esos falsos recuerdos se instauran en una persona, el sujeto no puede distinguirlos y convence a cualquiera», señala Capafons, también director de la clínica de Psicología de la Universidad de Valencia.
Fuente: Hoy.es


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